martes, 1 de septiembre de 2015

CITA DEL LIBRO; "DE ANIMALES A DIOSES". (Yuval Noah Harari)

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"Nuestros sistemas  políticos y judiciales liberales se basan en la creencia de que cada individuo posee una naturaleza interior sagrada, indivisible e inmutable, que confiere significado al mundo, y que es el origen de toda autoridad ética y política. Esto es una reencarnación de la creencia cristiana tradicional del alma libre y eterna que reside en cada individuo, a pesar de que a lo largo de los últimos 200 años las ciencias de la vida han socavado completamente dicha creencia. Los científicos que estudian los mecanismos internos del organismo humano no han encontrado el alma de la que se habla. Argumentan cada vez más que el comportamiento humano está determinado por hormonas, genes y sinapsis, y no por el libre albedrío; las mismas fuerzas que determinan el comportamiento de los chimpancés, los lobos y las hormigas. Nuestros sistemas judiciales y políticos intentan barrer en gran medida estos descubrimientos inconvenientes bajo la alfombra. Pero, con toda franqueza, ¿cuánto tiempo más podremos mantener el muro que separa el departamento de biología de los departamentos de derecho y ciencia política?"    (pág. 262)

   De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad.Yuval Noah Harari. Traducción de Joandomènec Ros. Debate                                                                      

miércoles, 19 de agosto de 2015

FINALIDAD

Cuando uno entra en la adolescencia, en la cima de la ingenuidad,  descubre que por encima de los estudios, deportes y otros juegos, sus amigos comparten la misma obsesión por conseguir la chica más pura y más guapa. Pronto se da cuenta de que estos hervores no son exclusivos de sus amigos. Las conversaciones giran de forma insistente sobre el mismo tema, con independencia del lugar o de la clase social. Los conflictos juveniles en cualquier lugar del planeta proceden del mismo instinto de supervivencia y de afán de notoriedad social que faciliten el acceso a la pareja. Después comprende que en el centro de los sueños de ellas también se encuentra la búsqueda de alguien que las rescate, las proteja de sus miedos,  y las inicie en el viaje más importante de su vida.
Con el  paso de las décadas  su peripecia vital ha consistido básicamente en encontrar una compañera que comparta su anhelo de felicidad. Uno pudo ser más conformista o más arriesgado. Más idealista o más realista. Más fiel o más promiscuo. Observas la extraordinaria variedad de estrategias que  ocultan  el implacable mandato de nuestros genes. El derroche de esfuerzos invertidos es casi infinito. Prácticamente todas las cosas que un hombre hizo en su vida, las hizo pensando en las mujeres o en su familia.
Las diferentes circunstancias de cada uno y la variedad de cerebros permiten excepciones de diversa índole, pero la mayoría de humanos comparten, de manera asombrosa, unos patrones de conducta que poco se diferencian de los del resto de animales.
Si se tienen hijos, reconoces que ellos constituyen el auténtico sentido de tu vida, el amor más puro, el eje donde confluían todos tus pasos, la misión secreta que se escondía en lo más profundo de tu esencia.

Llega un momento en que no haces más que mirar hacia atrás y te conviene simplificar las cosas. En el fondo todo ha consistido en sobrevivir y en reproducirse. La selección natural y la selección sexual son los conceptos que nos permiten entender lo que nos ocurrió. 
Así puedes enfrentarte a la intuición de tu final como individuo y a la comprensión de la finalidad que tenía tu carne.

martes, 11 de agosto de 2015

ESCRIBIR

Me cuesta escribir. No es mi oficio. Hace un tiempo, Arcadi Espada citaba a Josep Maria de Sagarra -“Yo no escribo mis versos, yo los meo “- para referirse a ciertos escritores que segregan sus frases como la araña su tela. Me gustó la metáfora. Yo las sudo.

miércoles, 29 de julio de 2015

CONSTRUIR MEMORIA

Intento desenredar el pelo a mi hija y se queja. Luego ella hace lo mismo con una muñeca de manera brusca y graciosa. Pero la muñeca no se queja. Aunque lo hiciera, mi reacción no sería la misma. Reflexiono sobre la diferencia. Mi hija intenta evitar el dolor con programas grabados en su biología para sobrevivir. Intenta huir de los estímulos dolorosos y acercarse a los placenteros. La muñeca no.
A una muñeca se le puede poner un dispositivo para que hable, o que llore cuando se le tire del pelo, o que reaccione de forma muy compleja e interactiva con el entorno; de momento no provocará una preocupación parecida aunque me anuncie su dolor. Un factor importante puede ser que mi hija, a lo largo del tiempo, va provocando ternura en quienes la cuidan para que la protejan y eduquen. Mientras crece, aprende y acumula memoria teñida de emociones que favorecen su crecimiento y su identidad.
Una dificultad que encontrarán los creadores de inteligencia artificial será construir máquinas que consigan aprender con el paso del tiempo mientras  provocan emociones en sus protectores parecidas a las de la paternidad. Maquinas que piensan ya hay, desde la Siri de iPhone hasta usted mismo. Pero artefactos no biológicos que piensen y se emocionen como los humanos es otra cosa.

Lo decisivo en el humano es construir memoria a lo largo del tiempo en forma de emoción.  A partir de ahí, que se reconozca y se llene de conciencia, esa enigmática propiedad que emerge de la materia viva.

jueves, 23 de julio de 2015

MIEDO

Vivir es acumular errores; perder posibilidades. Tu cuerpo va sufriendo averías y tu alma se va encogiendo frente al vértigo que siente por el paso del tiempo. Claro que al andar se hace camino, pero cada ruta que elegiste, eliminó todas las alternativas imaginables. El miedo va amontonándose sobre la ingenuidad hasta hacerla desaparecer. La angustia te seca la garganta ante la incertidumbre que les espera a tus seres más queridos, adorables inocentes que aún no han perdido la fascinación en la mirada. No sabes si creer en tu especie ante la basura que ves por la calle o en la televisión en cualquier momento del día. Decía  Pavese que la vida es como una larga suma donde basta con equivocarse en los dos primeros sumandos para que el resultado sea equivocado. Llegará un momento en que el cuerpo haya sufrido muchas mutaciones y la vida la contemples como un inevitable camino hacia la muerte. Entonces te sentirás indefenso ante el pasado y te será difícil soportar y dominar ese MIEDO.

jueves, 9 de julio de 2015

DESPERTAR

Abro los ojos ligeramente. Mi mente todavía retiene un sueño delicioso. El rumor de las olas no altera el magnífico silencio que llena la habitación. Algún pájaro también se deja oír. Me despierto lentamente, dejándome tocar por los primeros rayos de sol que cruzan la ventana. 
Abro las ventanas, despacio. Aprecio la quietud del amanecer frente al mar. Un largo y blanco día de julio comienza a desplegarse mientras el cielo ya ha escondido las estrellas en su inmensidad. Estiro mi cuerpo, respiro aire nuevo en un confortable despertar. Un cálido, tranquilo y feliz despertar.


lunes, 22 de junio de 2015

DILEMA

Cualquier teoría sobre la naturaleza humana, o lo que es lo mismo, sobre la mente, debe resolver el siguiente dilema:
O bien la conciencia es el producto de la maquinaria bioquímica subyacente en los  miles de millones de conexiones neuronales del  interior del cerebro humano o bien consiste en una dimensión espiritual que funciona de forma independiente de las leyes del cuerpo.
Dicho de otro modo, o bien aceptamos que sólo somos un animal con un cuerpo gobernado por un montón de neuronas y de hormonas o creemos que lo humano no se agota en lo físico y hay que acudir a un alma o espíritu que opera con leyes independientes a las de la materia. Uno está obligado a  enfrentarse a la disyuntiva de aceptar que los rasgos que nos parecen más específicamente humanos como la generosidad, la bondad, o el amor, así como el egoísmo o la crueldad  proceden de nuestra maquinaria neurológica o, en cambio, aceptar que hay algo más.

El problema es que lo que de verdad está en juego es el papel de la responsabilidad moral y su relación con la libertad.
Si aceptamos que nuestra mente es el producto de nuestro cerebro  determinando nuestra conducta  deberá revisarse el concepto de libre albedrío y también el de responsabilidad moral. El hombre aparece despojado de su capacidad de decisión y la estructura social que nos distingue del resto de los animales acabaría desmoronándose. No parece que esta idea cale con facilidad en muchos intelectuales.
De cualquier manera se habrá de resolver la cuestión de la responsabilidad moral humana, porque el dilema al que nos enfrentamos se puede formular también de esta otra forma (que Pinker en su obra “La tabla rasa” atribuye  a Hume):

“O bien nuestros actos están determinados, en cuyo caso no somos responsables de ellos, o bien se deben al azar, en cuyo caso no somos responsables de ellos”