sábado, 28 de enero de 2012

MARCELLO MASTROIANNI.


Aunque nació en 1924 en Fontana Liri, una pequeña población de los Apeninos, el guapo Marcello pronto se trasladó con su familia a Roma donde estudió arquitectura y actuó como figurante para una compañía cinematográfica
Durante la Segunda Guerra Mundial fue recluido en un campo de concentración nazi del cual pudo escapar, y esconderse en Venecia hasta que pasara el peligro.

Trás tener sus primeras experiencias teatrales con Visconti debutó en el cine con un pequeño papel en I Miserabili,  la verdadera fama le llegó a los 37 años con La Dolce Vita de Federico Fellini,con el que volvió a trabajar en varios proyectos, haciendo de portavoz de las dudas y los delirios del director en Fellini: Ocho y medio, y más tarde en Roma,  La ciudad de las mujeres y Ginger y Fred.

 De su extensa filmografía destaca, además de las mencionadas,  las realizadas con Sofia Loren formando una de las parejas más solidas del cine europeo. Entre ellas: Divorcio a la italiana, de P. Germi  Matrimonio a la italiana y  Los girasoles ambas de Vittorio de Sica, Una jornada particular de E. Scola.
Especialmente conmovedor estuvo en uno de sus últimos trabajos, en la muy recomendable Ojos negros de Nikita Mikhalkov. En ella encarna con una insólita y cálida ternura a un italiano que recuerda la historia de amor que marcó su vida mientras se la cuenta a un desconocido a bordo de un barco.

Estuvo brillante como “calavera” simpático, como seductor reposado y sereno, como “alter ego “ de Fellini, como esposo perdido en la Rusia profunda, como romano impecable y “chalao”, como animal viejo y de ojos cansados y melancólicos. Lejos del latin lover convencional supo dotar a sus personajes de un aire entrañable y melancólico que tenia éxito entre las mujeres y caía bien a los hombres. Aportó multitud de matices a sus personajes bajo las ordenes de los mejores directores del cine europeo para los que trabajó. Fue un actor situado en el polo opuesto al estilo de Robert de Niro, era partidario de entrar y salir del papel sin ningún esfuerzo y disfrutar de este juego al que consideraba su trabajo. No necesitaba emocionarse para emocionar, Por esto siempre prefirió la improvisación y el mundo caótico y mediterráneo del cine italiano, antes que el rigor del cine americano.
En 1948 se casó con la actriz italiana Floriana Clarabella, con la que tuvo una hija. Pero su vida también la compartió con Catherine Deneuve, su famosísima amante y madre de Chiara Mastroianni, la segunda de sus hijas.
En 1996 se rodó un documental  bajo la dirección de Anna Maria Tató con el título:” Mi ricordo, si io mi ricordo” donde recuerda su vida y se recogen sus recuerdos en Cineccitta y sus experiencias junto a los principales mitos del cine italiano y europeo. En él se  revela como un hombre natural y sensible, lejos de las pretensiones de muchos actores endiosados, que detesta su imagen de latin lover  y que se considera afortunado por lo mucho que le ha ofrecido su oficio. Posteriormente se escribió un libro con la transcripción de su voz publicado por Ediciones B. En el prólogo se incluye una entrevista que Eugenio Scalfari, fundador del periódico La Repubblica, hizo el 6 de julio de 1996 a Mastroianni, de 72 años y a Vittorio Gassman, de 74 años. Toda una lección de la sencilla sabiduría de quien ha vivido una vida intensa y el éxito no lo ha convertido en un idiota.
En ella confiesa Marcello:
-M.M Si usted quiere saber lo que pienso del amor-pasión se llevará una desilusión: no lo conozco bien. A veces creí sentirlo pero vete a saber si no era mi sufrimiento al sentirme rechazado...
- ¿Me está diciendo que solo ha sentido amor cuando ha terminado mal, cuando lo han dejado?
M.M.: Sentí sufrimiento. ¿De qué otro modo se siente la pasión? Cuando se sufre por su culpa. Si todo va bien se construye esa relación serena de la que habla Vittorio, aunque yo eso lo definiría más bien como cariño, querencias, estima, apoyo recíproco: sentimientos muy profundos que incluso pueden durar una vida entera pero que yo no llamo amor.
(...)
- Y cuando se sentía rechazado, Mastroianni...
M.M.: Sufría, ya lo he dicho. Una vez cuando ella me lo dijo así , de improviso, al abrirme la puerta de casa, caí redondo al suelo, desmayado.
- ¿Faye Dunaway?
Mastroianni: Deje, no importa, ¡Ha pasado tanto tiempo!

Tras más de 140 películas a sus espaldas, Mastroianni murió el 19 de diciembre de 1992. Sin duda, un hombre entrañable.

1 comentario:

  1. Grande Marcello. No conocia esta entrevista, la veré porque me encanta Marcello y me parecen muy acertadas las declaraciones que citas. Grande Marcello. Por cierto, el blog es muy interesante, enhorabuena, y sigue en esa línea.

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