viernes, 2 de noviembre de 2012

CINE DEL SIGLO XXI

 El paciente seguidor de este blog habrá comprobado que ninguna de las películas mencionadas hasta ahora es de este siglo. En parte es por desconocimiento, sobre todo en los últimos años, pero en parte porque soy de los que creo que el cine no es lo que era. Por supuesto, agradezco sugerencias en los comentarios.
Sin embargo, y sin querer hacer una lista exhaustiva, me gustaría resaltar algunos títulos: Nueve reinas (2000) de Fabián Bielinski, simpática película argentina sobre los engaños elaborados y las traiciones, con un guión muy meritorio;o la tambien argentina, El secreto de sus ojos (2009) fascinante película de Juan Jose Campanella  muy premiada; El pianista, (2002) durísimo drama de Polanski  sobre la supervivencia en tiempos del holocausto; Brobeback Mountain (2005) de Ang Lee, triunfadora en los Óscar, conmovedora película que toma elementos del western para contar una historia sobre la relación homosexual de dos vaqueros. La vida de los otros (2006) debut en la dirección de Florián Henckel von Donnersmarck, importante film alemán que nos muestra la crueldad de la Alemania del Este durante la Guerra Fría. Otra película europea: La clase (2008) excelente docudrama sobre la vida en un instituto de las afueras de París que perfectamente seria exportable a nuestro país. Muy alejado de las series españolas que nada tienen que ver con la realidad.  
Pero el mejor cine del siglo XXI, desde el punto de vista de quien les escribe, procede de dos viejos sabios supervivientes del cine del pasado siglo: Clint Eastwood y Woody Allen.

El primero, autor de la maravillosa  “Los puentes de Madison” ya comentada en este blog, filmó en este siglo algunos films que me gustaría comentar: la genial Mystic river (2004) cruel y perturbador film interpretado de manera impecable por Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon; el drama sobre el boxeo Million dollar baby (2005) de nuevo un estremecedor  film que me cuesta volver a ver porque la dureza de su historia se asemeja a un golpe bajo en el estómago, con una impagable Hillary Swank en un papel difícil de olvidar. Por último, Gran Torino (2009) con Eastwood volviendo ante las cámaras para  protagonizar a un jubilado entrañable y cascarrabias que está de vuelta de todo, que condensa en sus arrugas muchos de los personajes que ha interpretado en su larga carrera y que  aún le queda alguna misión que cumplir. Les voy a recomendar, además, el tema principal de la banda sonora, interpretado por Jamie Cullum, una balada tan hermosa y profunda como el cine de Eastwood.

De Woody Allen, autor prolífico que, en este siglo prácticamente cuenta las películas por años, me gusta prácticamente toda su filmografía, pero en 2005 realizó su película número 35 como director, y posiblemente, su obra más completa: Match Point .
El film contiene algunos de los elementos típicos de su filmografía que giran alrededor de las pasiones humanas y sus conflictos: la infidelidad, los celos, la culpa, la muerte, alguna pincelada policíaca, y… la suerte como la reencarnación de un dios pagano que rige nuestros destinos.  Pero, en esta película incorpora algunas novedades importantes: sitúa la acción en Londres en lugar de su emblemática Nueva York, sustituye el jazz habitual por fragmentos de ópera, lo que elimina en gran parte el toque de comedia de muchos de sus films, y lo acerca a un elegante y calculado drama.
Un joven y ambicioso profesor de tenis, Chris, (Jonathan Rhys Meyers) da clases al millonario Tom y consigue casarse con su hermana adentrándose en el ambiente de riqueza y lujo que siempre ha ansiado poseer. Pero, también conoce a la novia de Tom, una hermosa Scarlett Johanson en plenitud sexual- arrebatadora en su escena con la blusa empapada de lluvia-, y  entre ellos aparecerá la seducción, la pasión, pero también los celos desesperados y la fatalidad.
Las pasiones humanas como motor que enciende y mueve el destino de los humanos y que luego es sometido al control de la suerte. El azar que selecciona a los que tienen suerte… La suerte como principal virtud de algunos seres humanos. Y eso es lo que desea uno de los protagonistas del film a un bebé que acaba de nacer, y es lo que le deseo a usted, paciente lector, porque, vivir es sobrevivir, y eso es, en ocasiones, una cuestión de … suerte.

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