jueves, 5 de septiembre de 2013

VERANO


Se acerca el final del verano y  estoy en una terraza junto al mar. Pido una cerveza muy fría. Mientras disfruto la risa de mi hija correteando por la arena, pocos metros más atrás unos bronceados cuerpos adolescentes celebran un punto de voleibol playa. Un velero cruza el mar armoniosamente y el sol ilumina un tranquilo día de playa. La brisa me golpea suavemente el rostro mientras saboreo cada trago de cerveza. Pienso en estas palabras, y en otras escritas en este mismo escenario hace ya mucho tiempo, sobre derrotas amargas que los años se han encargado de erosionar. El mismo lugar donde soñé cada verano con el verano perfecto. La canción que suena en el chiringuito es una vieja conocida “Ellas sueñan con él y el con irse muy lejos” ¡Ha pasado tanto tiempo! Mi hija se ensucia con el helado y sonríe, y yo con ella.

Recuerdo lejanos veranos  con días interminables vividos con entusiasmo  y noches suaves donde la temperatura invitaba a la calma, y a la tertulia.

 ¿Cómo atrapar los instantes de dicha? ¿Cómo describir estos perfumes que suelta la noche mediterránea y que destierran el desasosiego? Acuden a mi memoria amontonadas escenas de dicha que buscan la forma de ser vestidas con las palabras.  No hay manera.
 
Respirar hondo el olor de yodo marino y de sal de un viejo puerto pesquero. Distraerte con el monótono rumor del oleaje y viajar con la imaginación a tus paisajes preferidos. Escuchar de lejos el sonido de una orquesta cantando viejos boleros de amor mientras en la oscura playa descubres toda la poesía del Universo en la espléndida piel que tienes a tu lado.
 
El tiempo pasa y ha dejado en el desorden de la memoria todo tipo de emociones. También la frustración de no vivir algunos sueños que se quedaron en el camino. Pero pasó lo que tenía que pasar.
 
Ahora despierto  cada mañana con dos criaturas haciendo volteretas sobre mi cuerpo medio dormido mientras la primera luz de la mañana cruza mi ventana sin prisa.  De sus besos extraigo el aroma de su carne que me acompaña por estos días soleados y apacibles. En esto también consiste el verano.